Un proyecto es un espacio aparte dentro de Claude donde todo lo que hacés queda ordenado alrededor de un solo tema. Mucha gente lo usa de carpeta, para no tener los chats desparramados, y se queda corta. Un proyecto es, sobre todo, personalización: podés decirle a Claude cómo trabajar, darle material para que tenga siempre a mano, y dejar que se acuerde de lo que van laburando.
El detalle que hace la diferencia entre un proyecto que te ahorra tiempo y uno que no sirve para nada es qué tan bien lo dimensionás y qué ponés en cada parte. Vamos por eso.
La regla de oroQué tan específico tiene que ser
Acá está el error más común: crear un proyecto y llamarlo "trabajo". Suena práctico, pero adentro de "trabajo" hacés mil cosas distintas, y todas terminan compartiendo las mismas instrucciones y el mismo material aunque no tengan nada que ver entre sí. Perdés justo lo que hace bueno a un proyecto, que es la personalización.
La forma de darte cuenta es una sola pregunta.
Antes de crear un proyecto, preguntate: todo lo que voy a hacer acá adentro, ¿necesita las mismas reglas y el mismo material? Si la respuesta es no, es demasiado amplio y te conviene dividirlo.
Ejemplo concreto. Dentro de "trabajo" capaz le escribís mails a clientes, armás planillas de números y estudiás para una certificación. Son tres cosas con reglas distintas, tonos distintos y material distinto. Eso son tres proyectos, no uno. Un proyecto es un objetivo concreto, no un área entera de tu vida.
Para que se entienda la diferencia:
- Demasiado amplio: "Trabajo", "Estudio", "Contenido", "Personal".
- En el punto justo: "Mails a clientes de la agencia", "Contenido para mi Instagram", "Estudiar para la certificación de Google Ads", "Planificar mi viaje a Japón".
Cuanto más puntual es el tema, más filosas podés hacer las instrucciones, más relevante es el material que subís, y más útil es lo que Claude va aprendiendo. Las tres partes se afilan juntas.
Las tres partesLas tres partes de un proyecto
Todo lo que personalizás en un proyecto entra en una de estas tres cosas. Saber qué va en cada una es la mitad del trabajo.
1. Las instrucciones: las reglas
Las instrucciones le dicen a Claude quién es y cómo tiene que trabajar dentro de este proyecto: tu rol, el objetivo del proyecto, el tono, el formato que preferís y lo que nunca tiene que hacer. Se aplican solas a todos los chats del proyecto, así que no las repetís cada vez que abrís una conversación.
Tres cosas que ayudan a que funcionen:
- Van reglas de comportamiento, no información de fondo. Cómo tiene que actuar Claude va acá; los datos y el material van en el contexto (lo vemos en un segundo).
- Sé específica. "Escribí formal" es interpretable; "escribí en un tono cercano pero profesional, sin palabras rebuscadas" deja mucho menos librado al azar.
- Poné primero lo más importante. Si tenés muchas reglas, las de arriba se respetan mejor que las del final.
Si no sabés por dónde arrancar, dejá que Claude te las arme a partir de cómo trabajás.
2. El contexto: el material
El contexto son los archivos y textos que subís una vez y Claude tiene siempre a mano en cualquier chat del proyecto: tu guía de marca, un documento de referencia, una planilla, lo que quieras que mire sí o sí. Lo subís una sola vez y no lo volvés a pegar nunca más.
Qué cargar depende del proyecto, pero la idea es siempre la misma: todo lo que Claude tendría que tener enfrente para responderte bien. Para un proyecto de contenido, tu guía de marca y ejemplos de posteos que ya te funcionaron. Para uno de atención a clientes, tus preguntas frecuentes y la lista de precios. Para uno de estudio, los apuntes y el material de la materia. Cada respuesta va a salir de ese material, así que cuanto mejor sea lo que cargás, mejor va a ser lo que te devuelve.
La diferencia con las instrucciones es simple: las instrucciones definen cómo se comporta Claude, el contexto le da la información con la que trabaja. Si te encontrás pegando el mismo texto en cada conversación, ese texto va acá.
Un dato importante: por defecto, lo que hablás en un chat no pasa automáticamente al otro chat del mismo proyecto. Lo único que está disponible siempre, en todas las conversaciones, es lo que cargaste en el contexto. Por eso lo que de verdad importa va ahí y no en un mensaje suelto.
El contexto no es un depósito. Subí solo lo que Claude tiene que mirar siempre. Si lo llenás de archivos sueltos, le cuesta más encontrar lo que importa y las respuestas se vuelven menos precisas.
Una última cosa que ayuda: mantené el material al día. Claude siempre va a trabajar con lo que esté cargado, así que si cambió tu lista de precios o tu forma de escribir, actualizá el archivo en el contexto en vez de corregirlo a mano en cada chat. Material viejo genera respuestas viejas.
3. La memoria: lo que Claude aprende de vos
La memoria es distinta a las otras dos. No la escribís vos: es un resumen que Claude arma solo, con lo que va aprendiendo de vos y de tu forma de trabajar a medida que usan el proyecto. Se actualiza dentro de las 24 horas, y podés verlo y editarlo cuando quieras desde la configuración.
Lo mejor para dimensionar bien tus proyectos: cada proyecto tiene su propia memoria separada. Lo que Claude aprende en tu proyecto de trabajo no se mezcla con el personal. Esa es otra razón para no meter todo en una sola carpeta.
Además de dejar que se arme sola, le podés decir en cualquier momento qué recordar o qué olvidar.
Para que quede la distinción clara: las instrucciones son las reglas que ponés vos, el contexto es el material que subís vos, y la memoria es lo que Claude aprende solo. Las tres trabajan juntas, y las tres rinden mejor cuando el proyecto tiene un tema puntual.
Paso a pasoCómo armar tu primer proyecto
- Elegí un tema puntual y ponele un nombre específico. Pasá la pregunta de la regla de oro antes de seguir.
- Escribí las instrucciones. Usá la plantilla de arriba o dejá que Claude te las arme.
- Subí al contexto solo lo esencial, lo que Claude tenga que mirar siempre.
- Empezá a trabajar. La memoria se va armando sola, y si querés le decís desde el principio qué tener presente.
- Ajustá con el uso. Si algo se repite mal, corregilo en las instrucciones, no en el chat. Ese es justo el problema que el proyecto viene a resolver.
Qué evitarErrores comunes
- El proyecto cajón de sastre: demasiado amplio, mezcla temas que no comparten reglas ni material.
- El contexto inflado: subir de todo por las dudas y que Claude no encuentre lo importante.
- Confundir las partes: meter información en las instrucciones (va en el contexto) o reglas de comportamiento en el contexto (van en las instrucciones).
- Re-explicar en cada chat algo que ya está en las instrucciones o en el contexto.
La memoria está disponible en todos los planes desde 2026. Buscar y referenciar chats pasados es una función de los planes pagos.
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